Los 10 muertos en el incendio en el centro de entrenamiento del club de fútbol Flamengo, en Río de Janeiro, eran jugadores de las categorías de base de entre 14 y 17 años, señaló el viernes el Cuerpo de Bomberos brasileño.

El fuego, que dejó otros tres heridos de gravedad, se produjo la madrugada de este viernes en la residencia que tiene el club para los jugadores de las categorías inferiores que no son de Río de Janeiro.

De los 26 jugadores que había en las instalaciones, 13 lograron escapar.

Entre las víctimas está el portero Christian Esmério, de 15 años y habitual en las convocatorias de las selecciones inferiores de Brasil.

El guardameta era considerado una de las mayores promesas del país y era seguido por clubes extranjeros.

De acuerdo con el club, las víctimas son: Arthur Vinicius, defensa de 14 años; Athila Paixao, delantero de 14 años; Bernardo Pisetta, portero de 15 años; Gedson Santos, centrocampista de 14 años: Christian Esmério, portero de 15 años; Jorge Eduardo, lateral izquierdo de 15 años; Pablo Henrique, defensa de 14 años; Samuel Thomas Rosa, lateral derecho de 15 años; Rykelmo de Souza, volante de 17 años, y Vitor Isaías, delantero de 14 años.

Los tres heridos son Cauan Emanuel Gomes Nunes, de 14 años; Francisco Diogo Bento Alves, de 15 años, y Jonathan Cruz Ventura, de 15 años y quien tuvo quemaduras en el 40 por ciento del cuerpo.

El incendio se produjo la madrugada de este viernes posiblemente por un cortocircuito en la residencia para jóvenes futbolistas que el club tiene en su centro de entrenamiento en la zona oeste de Río de Janeiro, conocido como Ninho do Urubu.

En declaraciones a la prensa, el presidente del Flamengo, Rodolfo Landim, dijo que "se trata de la peor tragedia en los 123 años del club".

El ayuntamiento de Río de Janeiro denunció que la residencia de jóvenes jugadores incendiada no contaba con la licencia municipal para tal efecto y que la zona era descrita en el proyecto presentado por el club como "un estacionamiento".