Los legisladores demócratas de la Comisión para la Supervisión y Reforma del Gobierno han solicitado el martes a los diferentes departamentos información sobre los gastos federales en propiedades del presidente estadounidense, Donald Trump.

La petición incluye documentos de cualquier abono hecho por algún organismo gubernamental a la Organización Trump o a cualquier negocio en el que esta tenga intereses.

Según The Associated Press, desde su toma de mando, Trump ha visitado sus propiedades 48 veces y se ha quedado en ellas una docena de ocasiones. Hasta ahí no habría nada sospechoso puesto que sus antecesores también lo hicieron, ya sea George W. Bush con el rancho Crawford en Texas o Barack Obama con su residencia en Chicago. Sin embargo, la diferencia es que las casas de Trump son parte de su conglomerado empresarial lo cual significa que cuando los departamentos de Defensa y Seguridad Nacional desembolsan recursos para protegerlo en sus propiedades, el dinero de los contribuyentes desemboca en la Organización Trump.

La misiva de los representantes demócratas citan informes de la reserva de habitaciones por parte del Departamento de Estado en el nuevo hotel de Trump en Vancouver, Canadá, o la renta de espacios por las secretarías de Defensa y Seguridad Nacional en la Torre Trump, donde la primera dama Melania Trump y su hijo vivieron hasta el fin del año escolar.

El mandatario pasó la dirección de su firma a manos de sus hijos adultos y de un ejecutivo, pero no dejó de lado el total de su patrimonio, como lo hicieron otros de sus colegas. El fideicomiso de sus activos incluye una cláusula que le permite retirar dinero en cualquier momento.