En un momento en el que muchos jóvenes de las zonas rurales de China optan por trabajar en las grandes ciudades, Zhou Shihong, nacida en los años 90, tomó el camino inverso y regresó a su pueblo natal, en la provincia noroccidental china de Shaanxi, para dedicarse a la apicultura y ayudar a sus vecinos a salir de la pobreza.

Cuando tenía 15 años, su padre murió y Zhou tuvo que hacerse cargo de su madre, que es sordomuda, y de su hermano menor, por lo que abandonó la aldea y aceptó un empleo de camarera en un restaurante en el distrito de Ningshan, en la misma provincia. Con el sueldo pagó la deuda que pesaba sobre su familia y ahorró 100.000 yuanes.

La joven decidió emplear el dinero para poner en marcha una explotación de apicultura en su localidad natal, en lo profundo de las montañas.

Con una educación básica, en 2013 logró crear una cooperativa dedicada a la cría y venta de abejas y también a la investigación y la promoción de las nuevas tecnologías. Hoy la empresa cuenta con 2.020 colmenas de abejas de calidad y cuatro bases de cría, que dan empleo a 263 habitantes locales y generan un volumen de facturación anual de más de 400.000 yuanes.

Tras tener éxito como apicultora, la joven, de 25 años, se convirtió además en miembro del grupo de servicio para ayudar a los habitantes locales a salir de la pobreza. Comenzó a dar clases a los agricultores de la zona para enseñarles las tecnologías clave para la apicultura y varias familias pobres lograron aumentar sus ingresos anuales en más de 4.000 yuanes.

"Mis estudiantes mujeres me hacen pensar en mí misma", relató Zhou, que recordó las dificultades que atravesó al empezar a criar abejas y el dolor causado por sus picaduras. Debido a su trabajo tiene algunas cicatrices en las manos y los brazos.

"Zhou es una chica muy buena y llena de vigor y siempre aguanta los sufrimientos. Trabaja con pasión y hemos aprendido mucho de ella", destacó uno de sus vecinos.

"Después de pasar por sufrimientos entiendes mejor el significado de la felicidad", enfatizó Zhou.

De acuerdo con las cifras oficiales, actualmente casi siete millones de chinos han regresado a las zonas rurales y se han convertido en una fuerza importante para la innovación y la creación de empleos locales.

En opinión de Zhou, con el desarrollo de la agricultura moderna en el país asiático, hay un enorme potencial para el avance de las zonas rurales. "Espero que más jóvenes con visión puedan volver a su tierra para plantear sus sueños y lograr una gran cosecha con los habitantes locales", expresó.