Imagine caminar entre un grupo de rascacielos, no en tierra, sino por el techo. Pronto podrá hacerlo en China.

Trabajadores adelantan las obras, en la ciudad de Chongqing, suroccidente de China, de un corredor enorme sobre el techo de seis torres de 60 pisos que las conectará a 820 pies de altura.

A lo largo de 984 pies, como si se tratase de un rascacielos horizontal, la enorme estructura de paredes de vidrio es tan larga como el The Shard de Londres a su lado.

Una vez terminado, el innovador puente tendrá un compartimento de observación de vidrio en la mitad. Desde allí, los valientes visitantes podrán disfrutar de la vista del río de Yangtze y el río Jialing convergiendo en el área de Chaotianmen en Chongqin, una de las partes más antiguas de la mega metrópolis de cerca 30 millones de habitantes.

Con medidas de 98 pies de ancho y 74 pies de alto, el ostentoso pasillo es la corona de un proyecto ambicioso de 2,7 mil millones de libras esterlinas que incluye ocho rascacielos: seis de 820 pies de altura y dos de 1.148 pies.

El corredor contendrá 3.200 piezas de vidrio y 4.800 páneles de aluminio y un peso que alcanzaría las 12.000 toneladas, el equivalente a 1,5 torres Eiffel o 20 aviones Airbus 380.

El gigantesco complejo, llamado Raffles City Chongqing, es una inversión de la companía inmobiliaria CapitaLand de Singapur que es propietaria de cadenas de centros comerciales y edificios de oficinas en toda China.

Además, ocupa un área del tamaño de 170 estadios de fútbol, el octavo edificio del complejo está diseñado por el arquitecto canadiense isrraelí Moshe Safdie, quien es también el cerebro detrás del ícono de Singapur llamado Marina Bay Sands.

Para construir tan inmensa estructura en la cima de varios rascacielos se necesita un proceso complicado. De acuerdo con CapitaLand, los trabajadores lo están construyendo en nueve partes.

Cuatro de ellas se construyen directamente en la cima de los cuatro edificios en la mitad.

Tres secciones que se utilizarán para conectar los edificios se construyen en tierra. Luego se transportarán hasta la cima con gatos hidráulicos y posteriormente se unirán al costado de los edificios para fomar un corredor ininterrumpido con las cuatro partes vecinas.

Los dos segmentos faltantes ubicados en ambas puntas se construirán en cortas secciones desde la última torre de la izquierda y de la derecha. Estos también conectarán el corredor con los dos edificios adyacentes vía voladizos.

Cada uno de las tres secciones entre edificios tiene un peso de 1.100 toneladas y la primera sección ya ha sido levantada y ensamblada a una de las dos torres.

El corredor completo espera completarse para el final de junio de este año, de acuerdo con el vocero de Raffles City Chongqing.

Además del vértigo del compartimento de observación, también habrá dos piscinas, varios restaurantes y salas de reuniones; mientras que los ocho rascacielos tendrán casas de lujo, centros comerciales, oficinas y hoteles.

El complejo entero espera abrir por etapas desde 2019. Cinco de los ocho edificios ya han alcanzado su máxima altura hasta el momento.

Como un país apasionado por los rascacielos, China planea y construye algunos de los proyectos de altura más impresionantes del mundo.

De acuerdo con el portal de noticias de Shanghai Jiemian.com, cerca del 70% de los rascacielos del mundo se construyeron en China en 2016, que a su vez cuenta con la mitad de los 10 edificios más altos del mundo.

En un reporte previo del China Economic Weekly se afirmó que para 2022, China tendrá un total de 1.318 rascacielos u otros edificios de altura de más de 498 pies.

Cada uno de las secciones entre edificios pesa más de 1.100 toneladas y la primera sección ya se ha levantado y ensamblado.

Además del vértigo del compartimento de observación, también habrá dos piscinas y varios restaurantes.

Los incónicos río Yangtze y Jialing convergen en el área escénica de Chaotianmen, foto de antes del comienzo de la construcción.