Firma de documentos por los líderes de los países miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) el domingo.

La Cumbre impulsa el crecimiento mundial y la unidad en tiempos de proteccionismo aseguran expertos

La Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai en Qingdao concluyó con “resultados nunca antes obtenidos en su historia” que servirán como "un nuevo punto de referencia" en su desarrollo futuro, indicó el consejero de estado y canciller chino Wang Yi.

Los líderes de los países miembros de la OCS firmaron o fueron testigos de la rúbrica de 23 documentos de cooperación en temas de política, seguridad, economía y cultura, señaló Wang el domingo en Qingdao a la prensa.

Agregó que el encuentro tiene una importancia histórica puesto que destacó el "Espíritu de Shanghai", el cual trasciende conceptos obsoletos como el Choque de Civilizaciones, la Guerra Fría y la mentalidad Suma Cero.

La reunión también respaldó la iniciativa china de construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad, propuesta que ayudará a promover el avance común y la prosperidad de la región y del mundo, resaltó el ministro de Relaciones Exteriores chino.

La cumbre impulsó el plan de la organización para un gobierno global con consultas, contribuciones conjuntas y beneficios mutuos, añadió el jefe de la diplomacia china.

Asimismo, recalcó las "5 perspectivas" — desarrollo, seguridad, cooperación, civilización y gobierno global, delineadas por el presidente Xi Jinping en la cita.

Estas ideas van de la mano con “las necesidades de avance de la OCS, los intereses comunes de los diferentes países del planeta, así como con la tendencia del progreso mundial actual”, subrayó Wang.

"La cumbre fue un éxito al demostrar la unidad entre las naciones miembros así como la voluntad y el compromiso de sus líderes reunidos en el multilateralismo y la colaboración”, anotó Luigi Gambardella, presidente de ChinaEU, una asociación empresarial extranjera con sede en Bruselas.

En su discurso durante la sesión plenaria, Xi hizo un llamado por esfuerzos conjuntos para construir una economía mundial abierta y rechazar "políticas egocéntricas, de corto plazo y a puerta cerrada”.

Jon R. Taylor, profesor de ciencias políticas de la Universidad San Tomás en Houston, Texas, apuntó, "Mientras Xi proyectaba calma y habilidad política en la cumbre, así como un consenso de beneficio mutuo, Trump, por el contrario, parecía alguien fuera de su liga”.

Trump se mantiene "en la línea de políticas económicas fallidas de los años 20 y se muestra contento de negar el acuerdo occidental comercial de larga data”, acotó Taylor.

"Me gustó que él (Xi) uniera la herencia del confucionismo al espíritu de incentivar un nuevo tipo de relaciones internacionales, el bien común y la armonía, esta última reflejada en el ‘Espíritu de Shanghai’ que además enfatiza el respeto mutuo, la cooperación y el avance de todos”.

María Guleva, profesora de la Facultad de Estudios Orientales en la Universidad de San Petersburgo, manifestó que las teorías trazadas por Xi en innovación, coordinación, medio ambiente, apertura y desarrollo compartido muestran que China asume sus obligaciones internacionales como potencia global.

B.R. Deepak, profesor del Centro para Estudios de China y del Sudeste Asiático en la Universidad Jawaharlal Nehru en Nueva Delhi, comentó la OCS es una de la instituciones multilaterales más exitosas del mundo, un nuevo modelo de cooperación regional en economía y seguridad, así como una innovación en teoría y práctica internacional.

Christopher Bovis, profesor de derecho empresarial internacional en la Universidad Hull en Inglaterra, señaló, por su parte, que Xi ofreció una solución creíble a la amenaza de los conflictos comerciales y el proteccionismo.