Pintura en porcelana. [Photo/CGTN]

Jingdezhen, capital china de la porcelana, busca recuperar su cultura.

Sus artesanos han introducido más métodos tradicionales y alientan a las jóvenes generaciones a participar.

Los expertos afirman que existen 72 etapas y que solo un maestro puede manejar tan intrincada labor.

Por lo general toma una semana grabar un jarrón, así también la pintura tradicional china toma su tiempo.

Alrededor de un horno del siglo XV, un proyecto de patrimonio cultural intangible toma forma con el fin de revivir la tradición.

"Queremos concentrarnos en la primera manera de hacerlo de hace varios siglos”, destacó Yu Xilai, jefe del plan.

Uno de los dos hornos de madera que queda en Jingdezhen, provincia de Jiangxi, en el noreste de China, solo se ha utilizado dos veces desde su renovación en 2015. El proceso de encendido es muy difícil y el número de fallas es alto.

"El brillo de la porcelana no es tan sorprendente; es leve”, explicó Yu. "Pero también vale cien veces más que las piezas preparadas en un horno común a gas”.

Se dice que la porcelana salida de uno de madera es clara como el cielo, brillante como un espejo, delgada como un papel y tan resonante como una campana. Sin embargo, este magnífico arte está en peligro de perderse dado que son pocos los aprendices con la paciencia y destreza para sacarlo adelante.

Porcelana en Jingdezhen. [Photo/CGTN]

Para atraer a más talentosos artesanos se ha construido un mercado en Jingdezhen, con espacios de renta gratuita para empresarios de menos de 30 años.

Guo Liyun tiene un taller de productos laqueados.

Según la propietaria, son más fáciles de hacer que la porcelana y a menudo son más adaptados a la decoración del hogar, pero para lograr el éxito, Guo indica que “debe ser creativa”.

El estilo va dirigido a la juventud, sector que provee un ingreso estable a los comerciantes.

Guo Liyun, propietaria de la tienda. [Photo/CGTN]

En el centro del mercado yacen los restos de un antiguo horno, recuerdo de la tradición olvidada.

La originalidad es lo más importante para los consumidores actuales.

"Si encontramos contrabando o productos falsos, los retiramos”, apuntó Li Linyang, gerente del lugar.

La plataforma se distingue por dejar que los jóvenes entiendan y compartan sus ideas en un intento por revivir un oficio milenario.