Estudiantes de la provincia de Sichuan son captados el 6 de septiembre de 2017, comiendo alimentos gratuitos y sanos en una escuela.

Las medidas se adoptan tras las críticas por los escándalos en comedores de escuelas

Las autoridades del gobierno central urgieron a funcionarios de las provincias de Jiangxi y de Henan a inspeccionar y a eliminar riesgos contra la seguridad alimentaria en escuelas y a poner en listas negras a proveedores de alimentos que no cumplan los estándares, según una declaración hecha el viernes por el Ministerio de Educación.

La decisión se adopta tras las críticas públicas hechas por los escándalos desatados en dos escuelas rurales este mes.

Funcionarios locales fueron convocados por la Oficina del Comité de Supervisión de la Educación del Consejo de Estado el jueves, y se les demandó que tomaran las medidas apropiadas para evitar casos similares y para castigar a los responsables, según reza el comunicado.

La oficina pidió a las autoridades locales a elevar los estándares para los proveedores de alimentos, y poner en listas negras a aquellos que asuman conductas inapropiadas, así como a fortalecer la supervisión de la seguridad alimentaria.

La oficina también urgió a los responsables de los comedores a publicar información relacionada con los costos de compra de los alimentos, las fuentes de financiamiento e información acerca de los proveedores, los mismos que deben estar abiertos al público y ser supervisados por los medios y la opinión pública.

La oficina organizará una inspección de campo pronto, según se indica en el comunicado.

A inicios de este mes, 25 estudiantes de siete escuelas del distrito de Wan’an, en la provincia de Jiangxi, se enfermaron tras ingerir en el comedor alimentos de los que se sospecha que ya habían caducado. Las autoridades locales culparon a las escuelas por fracasar en adherirse a las reglas de transporte de cadenas frías. Varios funcionarios locales fueron destituidos de sus cargos o recibieron advertencias. Todos los estudiantes se han recuperado y se han reincorporado en sus estudios.

El 12 de septiembre, estudiantes de la Escuela Primaria Dacao, del distrito de Shangshui, en la provincia de Henan, consumieron alimentos por debajo de los estándares nutritivos establecidos por el departamento de educación local. El director de la escuela y el encargado de la supervisión nutricional fueron destituidos de sus cargos al día siguiente.

En 2011, China lanzó un plan a gran escala con un subsidio de más de 2 mil 300 millones de dólares anuales para garantizar que niños de escasos recursos disfruten de alimentos gratuitos y saludables. Un cibernauta conocido como Jiangziya, colérico por los escándalos, indicó que la supervisión es fundamental para evitar que casos como este ocurran otra vez, y sugirió que se instalen cámaras en los comedores de estudiantes.

“Los directores y los maestros deben comer junto con los niños”, escribió. Otro bloguero sugirió que equipos de inspección establezcan un canal con los estudiantes y que les permitan verter comentarios directamente sobre sus alimentos. “De lo contrario, cuando los equipos de investigación se vayan, los problemas ocurrirán una vez más”, escribió.